Tailandia es un país con tres zonas geográficas, tres ambientes y tres culturas diferentes.

En la zona norte, hay paisajes de una belleza excepcional y parajes mágicos impregnados de la tradición tailandesa. Esta es la Tailandia de los arrozales, de las montañas nubosas, de los templos y de los famosos lugares de culto budistas. La religión es uno de los cimientos de la cultura nacional y se ve reflejada en el arte tradicional y en la arquitectura.
En la zona central podrás salir al encuentro de la capital, Bangkok, una sorprendente combinación de modernidad y tradición. Esta ciudad, a la vez urbana e histórica, ofrece un ambiente dinámico y desmesurado, así como un patrimonio cultural e histórico desbordante de espiritualidad. En ella se afrontan dos mundos: uno antiguo y tradicional que transmite tranquilidad y otro moderno y agitado que vive al ritmo de las grandes capitales occidentales.
Por último, en el sur, los amantes de la naturaleza encuentran su felicidad en las kilométricas playas, la mar turquesa, los paisajes paradisíacos y la belleza de sus numerosas islas. Esta región representa un lugar de ensueño ideal para descansar y revitalizarse. En el golfo de Tailandia, conocerás ciudades excepcionales como Koh Samui, Phuket y Koh Phi Phi.
En Tailandia se puede practicar una gran cantidad de actividades originales. Por ejemplo, al anochecer, puedes degustar insectos en los puestos de comida callejeros situados en Sukumvite (Bangkok), en Chiang Rai o en la costa de Phuket y Patong. Los más temerarios en otros ámbitos pueden hacer el famoso paseo en elefante en la selva tropical.
Tailandia es un país muy conocido por sus grandes templos religiosos. Descubre los templos más famosos del país:

El Phra Prang Sam Yod: es un templo de tres torres situado en Lopburi que ilustra majestuosamente el arte Khmer del siglo XII. En su interior, en un espacio al aire libre, se encuentra una estatua de Buda en una postura en la que pone la tierra por testigo.
El Palacio Real de Bang Pa-In: también se conoce como “Palacio de Verano”. Este palacio situado en la provincia de Ayutthaya era la antigua residencia de vacaciones de los reyes de Tailandia.
El Wat Phra Singh: este templo budista de Chiang Mai, en la zona norte del país, antes acogía las cenizas del gran rey Kham Fu. Representa un hermoso ejemplo de la arquitectura clásica del norte de Tailandia.
El Prasat Hin Phimai: este templo construido a finales del siglo XI es el templo Khmer más importante del país. Está localizado en el centro de Phimai, que era una ciudad de gran importancia religiosa.
La religión y las tradiciones son valores muy importantes para la población. Además de los lugares de culto, hay muchas celebraciones budistas tradicionales en el país. Todo comienza la última semana de enero con el Festival That Phanom, una fiesta budista anual de una semana. Más tarde, en la luna llena de febrero, se celebra el Magha Puja. Del 13 al 15 de abril, tiene lugar el Festival de Songkran o Año Nuevo Lunar tailandés. Por otra parte, desde mediados de mayo hasta mediados de junio, los lugareños lanzan cohetes fabricados con bambú durante el festival Rocket. La fiesta nacional, el Khao Phansaa, es a mediados de julio. Para terminar, durante la celebración del Loy Krathong, en noviembre, los tailandeses realizan un ritual con cestas de flores de loto y monedas.

Las calles de Tailandia brindan múltiples oportunidades para comprar recuerdos tradicionales, por lo que encontrarás fácilmente prendas de seda; joyas y piedras preciosas como el jade, el rubí y el zafiro; objetos lacados; cerámicas y artesanía regional. Por otro lado, el barrio Pratu Nam de Bangkok alberga uno de los mercados de tejidos más importantes del país. Igualmente en Bangkok, a un paso del parque Lumpini, no te pierdas el mayor mercadillo nocturno abierto de las 17 h a la medianoche, donde encontrarás objetos típicos como trajes, artículos de madera, pequeñas estatuas, joyas…
Pero el barrio más popular de Bangkok es el de Khaosan. En su muy conocida calle principal del mismo nombre, la Khaosan Road, encontrarás una gran variedad de albergues (guest houses) y hoteles baratos. Allí también se encuentra el gran mercado que atrae a numerosos turistas occidentales.
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Como las 7 maravillas del mundo son una herencia del mundo antiguo y la única que aún queda en pie es la pirámide de Keops, te ofrecemos en exclusiva una retrospectiva de las 7 maravillas del mundo moderno… Ten en cuenta que estas nuevas maravillas fueron seleccionadas entre 21 monumentos y lugares de todo el mundo por millones de internautas a través de un voto organizado por la “New Seven Wonder Foundation”. Los resultados del concurso se difundieron en Lisboa en una fecha simbólica, el 07/07/07.
El Coliseo – Italia
El Coliseo o Anfiteatro Flavio es, como su nombre lo indica, un anfiteatro situado en pleno centro de la ciudad de Roma, en Italia. Las obras de construcción de este monumento con capacidad para entre 50.000 y 75.000 personas comenzaron bajo el mandato del emperador romano Tito entre el año 70 y 72. Los espectadores, que podían asistir a combates de gladiadores, a la caza de animales salvajes y a muchos otros espectáculos de la época, estaban ubicados según la posición social de aquellos tiempos: los ciudadanos (hombres y mujeres libres), los metecos (hombres y mujeres libres extranjeros) y los esclavos (hombres y mujeres), en estratos. Esta construcción acoge miles de turistas cada año por ser uno de los raros monumentos del Imperio romano que aún perduran. Italia, muy orgullosa de su patrimonio, escogió al Coliseo como imagen de las monedas de 5 céntimos del euro italiano.
El Taj Mahal – India

El Taj Mahal (”Palacio de corona”), uno de monumentos más famosos de la India, se encuentra a 4 horas en coche al norte de Delhi, en la ciudad de Agra. La construcción de este proyecto colosal, que empezó en 1631 por iniciativa del emperador Shahjahan y que culminó en 1653, requirió la participación de 20.000 obreros y de miles de elefantes encargados de transportar los materiales. Cuenta la historia que el mausoleo de mármol blanco fue edificado a la memoria de la difunta esposa del emperador: Arjumand Bâmu Begam, más conocida con el nombre de Mumtaz Mahal, que significa “la luz del palacio” en persa. El mausoleo cuenta entonces con una cámara funeraria en la que también se inhumó el emperador a su muerte, en el año 1666. El Taj Mahal es muy conocido en el mundo entero y forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO. Representa uno de los monumentos más visitados del planeta.
La Muralla de China

Se puede decir que la Muralla de China es el resultado de un largo proceso que edificación ya que se estima que las obras se iniciaron en el año 476 AC y que culminaron al finalizar la dinastía Ming en 1644, es decir que la construcción tuvo una duración aproximada de 2000 años. Su primer objetivo era crear una frontera entre el mundo “bárbaro” y el mundo civilizado para impedir la invasión y los ataques de los pueblos turcos y mongoles, lo que explica la presencia de torres de vigía y baluartes. Esta delimitación a gran escala, situada en la frontera norte de la China, se extiende a lo largo de unos 9.000 km, mide de 5 a 7 m de ancho en promedio y, según el lugar, su altura se sitúa entre 5 y 17 m. Esta obra faraónica es una de las joyas arquitectónicas más importantes del mundo y está incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
La ciudad troglodita de Petra – Jordania
Petra es una ciudad troglodita ubicada en Jordania en la que durante mucho tiempo habitaron los nabateos, un pueblo árabe instalado en la región desde el siglo V.
Es interesante destacar que esta ciudad, localizada a 3 horas de camino de la capital jordana Amman, está en el corazón de Oriente porque antiguamente era un céntrico lugar de paso de la ruta de la seda y de las especies que comunicaba la China, Egipto, Siria, Grecia y Roma. Su particularidad es que está medio construida y medio esculpida en las piedras de la región montañosa de Edom. La belleza natural de esta ciudad perdida entre acantilados rojos y santuarios la convierte en un lugar excepcional que atrae a numerosos turistas de los cinco continentes.
La ciudad maya de Chichén Itzá – México
Esta ciudad situada en la península de Yucatan, en México, revela esplendores venidos de otra época. Se considera como la mayor ciudad maya y representa el principal centro religioso y de ceremonias de Yucatán. Chichén Itzá, que cuenta con unas 20 construcciones mayas, se erigió en esta zona gracias a sus características freáticas. En efecto, el hecho de que en este lugar hubiera dos pozos de agua, lo que era muy raro en la región, le proporcionaba una dimensión aún más simbólica a ojos de los mayas. La pirámide del Castillo, uno de los monumentos maya más destacados de México, muestra una representación del dios de la serpiente emplumada tolteca: Kukulkán. Esta pirámide se ilustra por sus connotaciones simbólicas: el alineamiento astrológico, el simbolismo numérico, el vínculo con el calendario solar, el eco transformado, etc. Te contamos una pequeña anécdota: se dice que el calendario maya inscrito en esta pirámide culmina el 21 de diciembre de 2012 y no tiene continuación. ¿Será esto una predicción del fin del mundo o una regeneración de nuestro planeta? Lo sabremos en diciembre…
La cuidadela inca de Machu Picchu – Perú
Machu Picchu es una antigua ciudadela inca situada en el corazón de la selva tropical de la cordillera de los Andes, en Perú. Este sitio arqueológico emplazado a más de 2400 m de altitud debe su renombre internacional no sólo a su arquitectura, sino también a su impresionante vista a la montaña. Esta construcción, que se dio a conocer al mundo en 1911, es la principal atracción turística del país y se construyó a imagen del principal dios de los incas: Inti, el dios Sol. Las ventanas de la ciudadela están construidas de modo que pueda seguirse el recorrido del sol. Si tú también quieres descubrir este espectáculo de otra época, no dudes en viajar a Perú.
La estatua del Cristo Redentor – Brasil
Esta estatua se creó tras un concurso lanzado en 1921 por la ciudad de río de Janeiro, Brasil, para conmemorar el centenario de la independencia del país en 1922. No olvidemos que el país estuvo bajo el yugo portugués durante unos 300 años. El proyecto estuvo a cargo del escultor francés Paul Landowski y del ingeniero brasileño Heitor Da Silva Costa. Finalmente la estatua se erigió en 1931 y se clasificó como monumento histórico en 1973. La particularidad de la edificación es su ubicación en el cerro del Corcovado y sus dimensiones (38 m de altura) que hacen esta que pueda distinguirse desde cualquier punto de la ciudad representado un símbolo de la historia del país.